En las últimas décadas, el concepto de trauma ha adquirido una centralidad creciente tanto en el campo clínico como en el discurso social. Frecuentemente presentado como un fenómeno novedoso, su actual popularización suele ser interpretada como una “moda” diagnóstica. Sin embargo, esta lectura resulta reduccionista si no se considera la genealogía teórica del concepto y las transformaciones socioculturales que atraviesan al sujeto contemporáneo. El presente artículo propone un recorrido histórico–conceptual del trauma desde sus formulaciones clásicas en el psicoanálisis hasta sus desarrollos actuales en diálogo con la neurobiología y la clínica relacional, señalando los riesgos de su banalización y la necesidad de un uso ético, riguroso y contextualizado. El término trauma ocupa hoy un lugar privilegiado en el vocabulario clínico, mediático y cotidiano. Su uso se ha expandido de manera significativa, al punto de ser empleado para nombrar experiencias de sufrimiento de diversa í...
En el campo de la salud materna , 2025 ha consolidado una certeza que aún sigue costando asumir con la seriedad que merece: la vulnerabilidad emocional de las mujeres tras el parto no se circunscribe a un periodo breve inmediatamente posterior al nacimiento, y mucho menos puede ser soslayada como un episodio puntual. La experiencia acumulada por estudios recientes confirma que esta vulnerabilidad puede acompañar toda la crianza temprana —incluso hasta los cuatro años de edad del hijo o hija—, con implicancias profundas para la madre, el bebé, y el entramado social que debería sostenerlos. Una vulnerabilidad prolongada Para muchas mujeres, la maternidad trae una intensidad emocional que no termina en el puerperio inmediato. En realidad, la depresión perinatal puede enunciarse como una presencia sutil, persistentemente dolorosa, que se despliega con lagunas de lucidez, bajo ánimo, insomnio crónico , culpa, o un profundo sentimiento de fracaso personal. Diversas cohortes i...